Nuestra historia
Sobre Neka: espirulina fresca y artesanal de Yopal
Neka nació de una idea simple: que la espirulina llegue viva a tu mesa, tal como sale del cultivo, y no como un polvo sin sabor ni nutrientes.
El problema que quisimos resolver
La mayoría de la espirulina que se vende es polvo secado a más de 170 °C. Ese calor oxida sus grasas —de ahí el característico sabor a pescado— y degrada buena parte de sus compuestos más valiosos, como la ficocianina. Lo que llega a la mesa es el residuo de un alimento que alguna vez estuvo vivo.
Quisimos hacer lo contrario: entregar espirulina fresca, viva y con todo su valor nutricional intacto.
Cómo la cultivamos
Cultivamos nuestra espirulina de forma artesanal en Yopal, Casanare, con agua, luz, carbonatos naturales y cuidado humano local. Sin pesticidas ni herbicidas. La cosechamos, filtramos y congelamos en minutos para preservar sus enzimas, su ficocianina y su proteína. Así conserva un sabor suave y vegetal, sin el olor de la versión industrial.
Nuestro compromiso
- Frescura real: del cultivo a tu casa en cadena de frío, sin meses de bodega.
- Local y artesanal: producción a mano en Casanare, apoyando la economía de la región.
- Transparencia: realizamos análisis de laboratorio de nuestro producto; puedes solicitarlos por WhatsApp.
- Honestidad: la espirulina es un alimento, no un medicamento; comunicamos sus beneficios con base en evidencia y sin exageraciones.
Aprende con nosotros
Creemos en educar antes de vender. Por eso reunimos la evidencia científica y creamos recetas y guías para que aproveches al máximo la espirulina fresca.
Prueba la espirulina fresca de Neka
Te ayudamos a elegir tu dosis y resolvemos tus dudas por WhatsApp.